Auxilio en la era de la imágen a nosotras nos cuesta más, tambien!!!!!!! Porque lo permitimoS.
Él se levantó desnudo de la cama sin un mínimo de pudor, y caminó hasta el baño a lavarse los dientes. No ocultó con las sábanas su prominente abdomen, la flacidez de sus brazos, ni el color molusco de su piel. Ella lo miró de reojo, con un asombro atípico, con una admiración lastimosa, con una envidia enferma. A pesar de sus excesos- pensó- no había rastro de hoyuelos en sus glúteos, ni signos de vergüenza en su andar inequívoco. Ella sabía que debía revisar su autoestima. Para mí, él también la suya.
Lo siento Jack, es hora de desmitificar. |
Pasalo, entre ellos son complices, pero muchas de nosotras tambien.
Dicen que las hormonas no han sido demasiado generosas con nosotras, que envejecemos de una manera, “más caótica” que los hombres. Tal vez sea cierto; aunque no debemos olvidar que en algún punto de nuestra biografía femenina hemos aceptado como cenicienta el maltrato de una sociedad (que constituimos) que, sonriente, nos impone exigencias de belleza física cada vez mayores; y eso amigas, también nos envejece.
Nuestras parejas parecen más jóvenes que nosotras por además de tener la naturaleza de aliada, no pesa sobre sus hombros, las expectativas de belleza que nos imponen a nosotras. Los hombres pueden y (son) como ellos quieren ser. Algunos metros (centímetros o milímetros) sexuales, usan cremas, se dan masajes, cuidan su cabello, se permiten darse apapachos que hace tiempo atrás no serían concebidos como una actitud aprobada. Otros siguen los métodos más tradicionales y dejan que la vida los lleve a donde quiera. Disfrutan de su cuerpo en plena libertad, sin juzgar ni desvalorarse. Y el mundo así los acepta.
Con una fortuna de 53,500 mdd, la revista Forbes coloca al mexicano Carlos Slim como el hombre más ricos del mundo, por arriba de Bill Gates y Warren Buffett (delgado no es). |
Muchas podemos quejarnos o molestarnos por el rol asignado, pero ¿qué hacemos para cambiar el rumbo? Ser guapa no es un pecado, pero no serlo parece que sí. He escuchado muchos hombres decir a sus mujeres “estás gorda”,” tienes celulitis”,” tus partes están caídas”; y ninguno de ellos, era Brad Pitt, ninguna de ella siquiera esbozo una muestra de reclamo o dignidad; sólo asintieron con la cabeza, como quién obedece órdenes. Las mujeres a lo largo del camino hemos logrado ganar muchas batallas.
Es dificil ser felices por lo que somos, cuando sabemos las reglas de la actualidad, pero no por eso perder la dignidad y ser un ente desfigurado y con años tampoco te va ayudar. |
Soy gordita y qué? |
Amar es aceptar, no puedes amar tu intelecto y despreciar tu físico; no puedes pasar toda la vida en una dualidad. Eres uno con el todo. Ama la persona que eres, aprende a querer, mimar y cuidar el cuerpo que tienes desde el contacto de tu corazón y por ti misma, no por lo que nos dicen los de afuera. Descúbrete bella.